Nikolai Wenzel publica en marzo de 2025 (AIER Papers #07) un trabajo que no es exactamente un análisis macro — es un caso de estudio histórico sobre el efecto de las instituciones en el crecimiento económico. Argentina es el laboratorio. Quinientos años de datos, una sola variable explicativa: si las reglas del juego protegen al inversor, la propiedad y el contrato, el país se enriquece; cuando dejan de hacerlo, se empobrece.
Por qué importa este paper para Maya Corp: Argentina no es una pregunta de cartera para nuestros clientes (la mayoría no tienen exposición directa). Pero el caso de estudio sí lo es. La historia argentina es la mejor demostración empírica disponible de lo que pasa cuando las instituciones fallan. Y en un momento (2025) en el que el debate sobre el rol del Estado, los aranceles, la deuda pública y los déficits fiscales está en el centro de la conversación de inversión global, el laboratorio argentino es la advertencia más clara que existe.

El marco teórico: por qué las instituciones explican el crecimiento
Wenzel parte de la economía institucional que Douglass North formalizó y que le valió el Nobel de 1993. La intuición central:
El puzzle central de la historia económica es explicar las trayectorias divergentes del cambio histórico.
La economía neoclásica explica bien cómo se asignan recursos en un momento dado. Pero explica mal por qué dos países con dotaciones iniciales parecidas terminan en niveles de riqueza radicalmente distintos. North argumenta que la respuesta está en las instituciones — las "reglas del juego" formales (constitución, leyes, contratos) e informales (cultura, normas, confianza) que determinan los costes de transacción de la actividad económica.
La economía argentina del siglo XIX y la economía argentina del siglo XX no se diferencian por su geografía, su clima o sus recursos. Se diferencian por sus reglas del juego.
El marco Baumol: emprendimiento productivo, improductivo, destructivo
El segundo pilar teórico del paper es William Baumol: el entorno institucional condiciona qué tipo de emprendimiento se premia. Con buenas instituciones, el emprendimiento es productivo (Jeff Bezos crea valor entregando paquetes rápido; positive-sum). Con instituciones débiles, el emprendimiento puede ser improductivo (compliance officers, abogados regulatorios; zero-sum) o destructivo (lobby para reducir competencia; net loss para la economía).
El emprendedor argentino del siglo XX que canalizaba sus energías hacia conseguir un subsidio peronista, exenciones cambiarias o protecciones arancelarias no era menos talentoso que el emprendedor estadounidense que abría una empresa. Las instituciones definían qué tipo de actividad pagaba.
Los números de Scully
Wenzel cita el trabajo empírico de Gerald Scully que cuantifica el impacto de las instituciones sobre el crecimiento:
| Variable institucional | Crecimiento promedio | Diferencia |
|---|---|---|
| Sociedades políticamente abiertas | 2,5 % p.a. | vs |
| Sociedades políticamente cerradas | 1,4 % p.a. | -1,1 pp |
| Países con rule of law | 2,8 % p.a. | vs |
| Países sin rule of law | 1,2 % p.a. | -1,6 pp |
| Países con propiedad privada y mercado | 2,8 % p.a. | vs |
| Países con planificación central | 1,1 % p.a. | -1,7 pp |
Las diferencias parecen pequeñas en un solo año. Pero el interés compuesto las hace devastadoras:
- 0,5 pp anuales de diferencia = 20 % en una generación, 75 % en 50 años, 400 % en un siglo.
Eso es, literalmente, la diferencia entre Argentina (1,1 % crecimiento) y EE.UU. (2,8 %) durante el siglo XX. Trescientos puntos porcentuales de diferencia acumulada de PIB per cápita.

La historia: cinco siglos en tres actos
Wenzel divide la historia argentina en tres periodos institucionales claros:
Prelude (1500-1853): la colonia pobre
Argentina fue el patio trasero del imperio español. Sin oro ni población indígena explotable, vivía del puerto de Buenos Aires y el contrabando. En 1808 la dinámica geopolítica cambió cuando Napoleón depuso al rey español. Argentina declaró una independencia tibia (1810), formal en 1816. Las cuatro décadas siguientes alternaron entre anarquía y leviatán — caudillos regionales, guerras civiles, finalmente la dictadura de Rosas (1829-1852). Sin estabilidad ni rule of law, Argentina permaneció pobre durante la primera mitad del siglo XIX.
Splendor (1853-1930): la Constitución de Alberdi
Juan Bautista Alberdi escribió en 1852 las Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina. Su diagnóstico era simple: el problema era tiranía y falta de desarrollo. Su solución: una presidencia fuerte (para contener la anarquía) bajo un sistema de checks and balances inspirado en la Constitución estadounidense de 1787.
La Constitución argentina de 1853 fue casi una traducción literal de la US Constitution, con dos diferencias:
- Presidencia más fuerte: poder de intervención federal sobre las provincias.
- Rol económico activo del Estado: explícitamente reconocido (algo que la US Constitution no menciona).
El periodo que siguió fue extraordinario. Buenos Aires se reincorporó tras un breve cisma, el país se unificó, llegaron las olas de inmigración europea (los flujos masivos que el propio Alberdi había buscado), y la combinación de instituciones estables + propiedad protegida + apertura comercial + moneda sana + integración global produjo el mayor crecimiento económico sostenido del país en su historia.
En 1910, Argentina era el octavo país más rico del mundo medido por riqueza total. Alcanzó cerca del 80 % del PIB per cápita estadounidense — un nivel que muchos países europeos no alcanzaban entonces.
Argentina was the eighth richest country in the world in 1910.
Pero ya en 1916, con el primer gobierno democrático no oligárquico (Yrigoyen), comenzó la deriva: redistribución, leyes sociales, intervención económica selectiva. El orden constitucional empezó a erosionarse antes de que cayera formalmente.
Misery (1930-2023): peronismo, golpes militares, default
El primer golpe militar de 1930 inició la era oscura. Once golpes militares en el siglo XX. Seis dictaduras. Entre medias, Peronismo:
- 1943-1955: Perón crea la versión argentina del fascismo de Mussolini. Populismo, clientelismo, redistribución, corporativismo. Sindicatos como brazo del Estado.
- 1976-1983: la dictadura más brutal. 30.000 desaparecidos durante la "guerra sucia".
- 2001: default sobre deuda externa, cinco presidentes en dos semanas.
- 2014, 2020: más defaults.
- 2013-2023: renacimiento peronista bajo los Kirchner. Pobreza del 10 % al 45 %. Inflación cerca del 300 %. El Economist deja de publicar estadísticas argentinas porque están cocinadas.
El gráfico que Wenzel incluye (página 12 del paper, no renderizado por el extractor) muestra Argentina cayendo del 80 % del PIB per cápita estadounidense en 1910 al 30 % en 2023. Es la curva de empobrecimiento más documentada del siglo XX.
El reto de Milei: deshacer ochenta años en diecisiete meses
Javier Milei tomó posesión el 10 de diciembre de 2023 con un mandato explícito: revertir el peronismo. Wenzel detalla las medidas:
Macro: el decreto de emergencia
- 366 artículos en el decreto de emergencia de diciembre 2023.
- Resumibles en 30 puntos: desregulación de mercado laboral, sanidad, defensa del consumidor, controles de precios, contratos, etc.
- "Un ataque frontal contra 80 años de intervencionismo, populismo y clientelismo."
Política monetaria: dolarización postergada
- Milei prometió dolarizar; aún no lo ha hecho (Feb 2025).
- Los motivos: reservas oficiales débiles, riesgo de contracción brutal de la oferta monetaria, posible desorden social.
- Pero inflación cayó de ~300 % a 166 % al cierre de 2024 (logro real, atribuible a parar de imprimir pesos para financiar el déficit).
- Suspensión parcial de leyes de curso legal: contratos privados pueden hacerse en moneda extranjera y criptomonedas. Dolarización de facto en marcha.
Reforma social: hambre primero, instituciones después
- Pobreza saltó del 45 % al ~50 % en los primeros meses de ajuste (consecuencia esperada).
- Para mitigarlo: doblaron las ayudas para alimentación infantil mientras se aplicaba la austeridad.
- Pobreza ya bajada a 37 % al cierre de 2024. Argentina salió de recesión técnica.
Rule of law: el problema sindical
Cuarenta años de tolerancia a los piquetes y bloqueos sindicales se acaban: cualquier persona que bloquee la entrada/salida de fábricas o calles durante huelga será despedida o arrestada, y pierde todas las prestaciones públicas. El derecho de huelga, due process y habeas corpus se mantienen — pero el bloqueo como herramienta política queda fuera del marco legal.
La aritmética parlamentaria adversa
Pese a haber sido elegido con más del 50 % de los votos, Milei se enfrenta a un Congreso peronista:
- 31 de 72 senadores peronistas.
- 102 de 257 diputados peronistas.
- 11 de 24 gobernadores peronistas.
Como en cualquier sociedad democrática, los beneficiarios concentrados se organizan políticamente; los pagadores difusos no. Esa es la teoría de Mancur Olson aplicada a la Argentina del momento.
La pregunta institucional clave: dolarizar o no
Wenzel argumenta que acabar con el banco central argentino es la reforma estructural más importante que Milei puede hacer:
Las medidas de desregulación y recorte de gasto podrían ser revertidas por una próxima mayoría legislativa o un decreto presidencial. Pero sería mucho más difícil restablecer la inflación si no existe banco central. Sin un banco central que imprima moneda, la largueza peronista sería imposible.
Es decir: la dolarización no es solo una decisión técnica monetaria. Es un mecanismo de commitment institucional — un candado que dificulta que un futuro gobierno populista revierta las reformas. Sin banco central, no hay forma de financiar déficits sin recurrir al mercado de bonos disciplinado. Y el mercado de bonos (que ya ha encajado los defaults argentinos de 2001, 2014 y 2020, entre otros) no está dispuesto a financiar más despilfarro a tipos asumibles.
La conclusión que importa
El argumento del paper se resume en una frase de Peter Boettke citada por Wenzel:
Imaginad la economía como una carrera entre tres caballos. Uno llamado Smith — por las ganancias del intercambio. Otro llamado Schumpeter — por las ganancias de la innovación. Y un tercero llamado Estupidez — por las obstrucciones impuestas por el gobierno. Mientras Smith y Schumpeter corran por delante de Estupidez, mañana será mejor que hoy.
Argentina pasó un siglo (1853-1930) corriendo con Smith y Schumpeter por delante. Y los siguientes noventa años corriendo con Estupidez por delante, mordiéndoles los talones a los otros dos.
La lectura desde Maya Corp / BISSAN
El paper de Wenzel no es un research piece para gestionar cartera. Es un recordatorio metodológico sobre cómo evaluar países a largo plazo:
- No es la geografía ni los recursos. Argentina tenía todo en 1910 — más recursos per cápita que muchos países que la superan hoy. Lo que perdió fueron sus instituciones.
- El cambio es asimétrico. Construir instituciones lleva siglos; destruirlas puede llevar una década. La hipótesis Milei es si se pueden reconstruir en diecisiete meses.
- Los inversores miden bien las consecuencias, pero suelen olvidar las causas. La prima de riesgo argentina hoy refleja el deterioro institucional acumulado; el regreso a primas razonables exige primero la recuperación institucional, no al revés.
Para una cartera BISSAN Largo Plazo, la exposición directa a Argentina (vía bonos soberanos, equity local o ETFs EM) requiere convicción sobre si Milei consolida o no las reformas. La asimetría está clara: si las consolida, los retornos pueden ser excepcionales sobre un horizonte de 10 años; si fallan, otro default y reset. La historia del país no permite descartar ninguno de los dos escenarios — por eso la prima sigue siendo lo que es.
Lo que sí podemos hacer todos, BISSAN incluido, es usar Argentina como recordatorio constante de lo que está en juego cuando se debaten en Europa o EE.UU. medidas de intervención, aranceles persistentes, déficits estructurales o monetización. Las instituciones tardan en romperse hasta que se rompen.
