El informe anual de previsiones de With Intelligence —ahora parte de S&P Global— llega con un titular difícil de pasar por alto: la industria de hedge funds está creciendo más deprisa de lo que la propia casa esperaba hace doce meses. A finales de 2024 pronosticaban que el patrimonio global alcanzaría los 5 billones de dólares en 2028. El ritmo de 2025 ha sido tan fuerte que ahora sitúan ese hito un año antes, en 2027. Para una industria a la que se le ha augurado el declive más de una vez en la última década, el documento es un recordatorio de que los gestores alternativos siguen captando capital institucional a buen ritmo.
El razonamiento de fondo es sencillo y muy del momento: con la incertidumbre geopolítica y económica instalada de cara a 2026, los hedge funds vuelven a venderse como herramientas de mitigación de riesgo. La volatilidad persistente —dicen— crea terreno fértil para estrategias event-driven, long/short de renta variable y macro. Los grandes asignadores están construyendo carteras "no direccionales", y los gestores responden lanzando más fondos nuevos que en ningún momento desde la pandemia.
Conviene leer este informe con la cabeza fría. With Intelligence es proveedora de datos y de inteligencia de mercado para la propia industria que analiza; su sesgo natural es optimista. Aun así, los datos que aporta son útiles para entender hacia dónde se mueve el dinero institucional. Desde BISSAN no invertimos en hedge funds para nuestros clientes —nuestro marco de Cash Flow Risk Management va por otro camino—, pero entender las corrientes de los grandes asignadores ayuda a leer el conjunto del mercado.
El impulso que adelanta el calendario
El argumento central del documento descansa sobre los flujos. Según la firma, 2025 va camino de ser el año de mayores entradas netas desde 2017, con 43.000 millones de dólares captados en los primeros nueve meses. La actividad de lanzamientos —que la casa considera el mejor barómetro de salud del sector— también acompaña: rastrearon 344 fondos en desarrollo en los primeros nueve meses del año, la cifra más alta desde la Covid-19.
Figura de With Intelligence: el patrimonio de la industria (HF industry AuM) desde 2007 y proyectado hasta 2030 bajo distintos escenarios de crecimiento anual compuesto (de -5% a +10%); solo los escenarios más altos alcanzan la línea de referencia de los $5.0tn.
La combinación de flujos récord y un caudal de lanzamientos elevado es lo que sustenta la revisión al alza. With Intelligence apunta además a la demanda latente de los grandes fondos de pensiones estadounidenses, muchos de los cuales siguen infraponderados en hedge funds. Ohio tiene a sus dos mayores planes públicos con miles de millones por desplegar en exposición a "alternativos líquidos". Y aparece un nombre cargado de simbolismo: CalPERS, que en 2014 protagonizó titulares al abandonar la clase de activo por bajo rendimiento, ha vuelto a poner sobre la mesa la idea de reintroducir hedge funds de mitigación de riesgo dentro de su nuevo "enfoque de cartera total".
El detalle de los grandes asignadores es revelador del momento. Alaska, con su fondo soberano de 85.000 millones, busca elevar su asignación. Texas Teachers y Florida SBA mueven ficha. Y en Europa, los planes de gobiernos locales del Reino Unido estudian diversificadores líquidos, mientras el gigante noruego Norges —2 billones de dólares— ha empezado a buscar oportunidades de long/short equity, su primera incursión en hedge funds. Que un fondo del tamaño de Norges entre por primera vez en la clase de activo dice bastante sobre la dirección del viento institucional.
El macro discrecional vuelve a brillar
Si hay un capítulo del informe que merece atención por su lectura de ciclo, es el del macro. Las tensiones geopolíticas, la inflación persistente y la divergencia de políticas monetarias han creado —según la firma— un terreno especialmente propicio para los gestores de macro discrecional. La cifra que respalda la tesis es contundente: el hedge fund de macro medio que rastrean rindió un 11,5% hasta el tercer trimestre, camino de su mejor retorno anual en quince años.
Figura 8 de With Intelligence: "Discretionary macro returns versus systematic macro", retornos anuales (Annual returns) año a año desde 2015 hasta el YTD, con el discrecional adelantando claramente en el ejercicio en curso.
El contraste con el macro sistemático es el segundo titular de la sección. Mientras el discrecional despega, el sistemático ha sufrido rendimientos apagados y salidas de capital, quedando por detrás de su contrapartida discrecional durante seis años consecutivos. With Intelligence describe una "inestabilidad" en la estrategia que apunta a más retiradas en el próximo año. Es un giro narrativo interesante: durante buena parte de la última década, la cuantificación y la sistematización se vendieron como la frontera del sector. El informe sugiere que, en un entorno de regímenes cambiantes y shocks geopolíticos, el juicio humano del gestor discrecional ha recuperado ventaja.
El documento ilustra la vitalidad de la estrategia con uno de los mayores debuts recientes: Agave Capital Management, del veterano de Millennium Gilberto Marcheggiano, el último de una larga lista de lanzamientos de macro de más de 1.000 millones de dólares. En paralelo, los gestores long/short de baja exposición neta y los market-neutral capaces de generar alfa notable atraen a asignadores que quieren limitar la beta y el arrastre del mercado.
Las plataformas de segunda fila ganan terreno
El tercer eje del informe es quizá el más revelador sobre la microestructura de la industria. La historia de crecimiento de las plataformas multi-manager continúa en 2026, pero con un matiz importante: ya no son solo los gigantes quienes lideran. Con los grandes operadores limitados por su capacidad —y algunos devolviendo capital a través de distribuciones voluntarias—, las plataformas de segunda y tercera fila están bien posicionadas para ganar terreno.
Figura 9 de With Intelligence: "Smaller multi-strat outperformance against previous years", retornos anuales (Annual returns) de Tier 1, Tier 2 y Tier 3 desde 2019 hasta el YTD.
Los números sostienen la tesis. El retorno medio de un multi-strategy de tier-two fue del 7,7% en los tres primeros trimestres, por delante del 6,6% de las firmas de tier-one y del 6,5% de las de tier-three en el mismo periodo. La dispersión de retornos entre los distintos niveles se ha estrechado en 2025, y los fondos más pequeños han superado en conjunto a sus pares mayores apoyándose en sus nichos y diferenciándose.
Detrás de este reequilibrio hay una dinámica de talento. With Intelligence ha rastreado más de cien asignaciones de plataformas multi-manager a equipos de inversión externos en los dos últimos años, principalmente a través de cuentas gestionadas por separado (SMA). La presión sobre el modelo no es menor: dos hedge funds multi-estrategia de alto perfil han cerrado en los dos últimos años por los costes, el rendimiento y la dificultad de retener talento en un modelo de múltiples gestores de cartera. Con el escrutinio de los LP sobre las comisiones de "pass-through" en aumento, la firma anticipa cierta consolidación y más cierres.
SMA, materias primas y el nuevo mapa geográfico
El auge de las SMA es el hilo que conecta varias secciones. La frase que mejor captura el momento la pone un participante del mercado citado en el informe: nunca ha sido tan fácil lanzar a través de una SMA ni tan difícil captar para un fondo "commingled" tradicional. Los grandes bancos preparan sus propios fondos multi-PM con asignación externa, siguiendo la estela del Riverview Omni de Morgan Stanley, de 2.500 millones de dólares. La contrapartida, advierte el documento con honestidad, es que las SMA ponen el control del activo en manos del inversor: comisiones poco negociables, posibilidad de reembolso rápido y alta concentración de riesgo.
En el plano de las estrategias, las materias primas físicas emergen como la gran apuesta de diversificación para 2026. With Intelligence sostiene que tanto las grandes firmas como las start-ups buscan ahí un alfa que los enfoques cuantitativos no alcanzan con facilidad. Aparecen nombres concretos —Nexus Commodities en Singapur, Crucible Commodities en Ginebra, Harvestone Capital en París— y una preferencia explícita de los inversores por traders con experiencia física frente a perfiles puramente cuantitativos o de derivados.
El informe también dedica espacio a la competencia de las firmas de prop trading, que empujan desde el high-frequency trading hacia el arbitraje estadístico y otras estrategias cuantitativas tradicionales, y a la geografía. Oriente Medio entra en una nueva fase de crecimiento —ADIA, el fondo soberano de Abu Dabi, gestiona ya más de 40.000 millones en hedge funds vía SMA con Innocap— mientras Hong Kong recupera confianza al calor del repunte de la renta variable china y Corea emerge como el nuevo escenario del activismo asiático.
Lectura para el inversor
Más allá del optimismo natural del proveedor, el informe deja tres ideas que sí tienen valor analítico. Primero, el dinero institucional sigue entrando en alternativos a un ritmo que adelanta calendarios, lo que confirma que la búsqueda de descorrelación y mitigación de riesgo no es retórica sino flujo real. Segundo, el regreso del macro discrecional frente al sistemático recuerda que ningún paradigma de gestión es permanente: el entorno de regímenes cambiantes premia hoy al juicio. Y tercero, el avance de las plataformas de segunda fila y el auge de las SMA están reconfigurando la microestructura del sector, con consolidación y cierres a la vista.
Hay también una lectura crítica obligada. Cuando un proveedor de datos del propio sector pronostica crecimiento récord, conviene preguntarse qué parte es tendencia real y qué parte es expectativa de los gestores que la firma encuesta. Buena parte de las cifras de "lanzamientos en desarrollo" o de "intenciones de los inversores" son prospectivas: miden lo que el mercado dice que hará, no lo que ha hecho. Las intenciones se enfrían con rapidez cuando llega un shock de volatilidad. Y los retornos agregados de una estrategia esconden una dispersión enorme entre gestores: que el macro discrecional medio haga +11,5% no significa que el inversor medio en macro discrecional capture ese número, porque la selección de gestor lo es casi todo en este universo.
Nada de esto altera nuestra posición: en BISSAN no incorporamos hedge funds a las carteras de nuestros clientes. Pero leer cómo asignan los grandes —dónde ven riesgo, dónde buscan alfa y qué estructuras eligen— es una ventana útil al pulso del capital institucional global de cara a 2026.
