Cada otoño, el equipo de a16z crypto —el brazo dedicado a activos digitales de la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz— publica su informe State of Crypto. Es una pieza muy gráfica, casi sin texto corrido: cincuenta y cuatro slides de datos, fuentes citadas al pie y un punto de vista declaradamente optimista, porque a16z es inversor del sector. Conviene leerlo, por tanto, con la doble lente del analista: aprovechar la calidad de los datos y descontar el sesgo del emisor. La edición de 2025, fechada el 22 de octubre, articula una tesis central en su propio índice: el mercado es grande y crece, 2025 ha sido "el año de la adopción institucional", las stablecoins se han vuelto mainstream y el mundo "se está pasando a la cadena". Vamos por partes.

Un mercado grande, cíclico y todavía dominado por Bitcoin

El primer bloque del informe sitúa el tamaño del fenómeno. La cripto, sostiene a16z, se desarrolla en ciclos: un bucle de retroalimentación entre precios, desarrolladores y usuarios, donde cada subida de precio atrae talento y nuevos usuarios, que a su vez alimentan el siguiente ciclo. Dentro de ese ecosistema, Bitcoin sigue mandando: representa más de la mitad de toda la capitalización del mercado cripto, una cuota que se ha mantenido notablemente estable pese a la proliferación de cadenas alternativas.

Para calibrar la magnitud frente a activos tradicionales, el informe coloca a Bitcoin en la lista de los mayores activos del mundo por capitalización.

Slide (a16z crypto): "Top assets by market cap" — gráfico de barras horizontales que ordena los mayores activos del mundo por capitalización a 30/9/2025. Oro encabeza con más de 20 billones de dólares, seguido de NVIDIA, Microsoft, Apple, Google, Silver, Amazon y, después, Bitcoin, Meta y Saudi Aramco. Una flecha anotada indica "Gold is 11x bitcoin". Fuente: Companiesmarketcap.com.

El dato que ordena la perspectiva es la anotación "Gold is 11x bitcoin": el oro sigue valiendo once veces más que Bitcoin. Es decir, incluso después de años de revalorización y de la llegada de los ETFs, Bitcoin es todavía un activo pequeño comparado con el refugio monetario por excelencia, y se codea —no supera— con las grandes tecnológicas estadounidenses. El propio informe reconoce que "las fuerzas macro importan": según las correlaciones de Pearson que cita para 2025, Bitcoin se comporta a veces como refugio (correlación con el oro de -0,06) y a veces como activo de riesgo (correlación con el Nasdaq de 0,47). Esa ambivalencia es precisamente uno de los problemas para encajarlo en una cartera.

Usuarios reales, no solo carteras: entre 40 y 70 millones

Una de las críticas históricas a la cripto es la dificultad de saber cuántas personas la usan de verdad, frente a bots, direcciones duplicadas o cuentas latentes. a16z aborda el problema con un embudo de tres niveles que conviene tener presente.

Slide (a16z crypto): "We estimate that the number of monthly active crypto users has grown to 40-70 million" — diagrama de tres semicírculos concéntricos. El mayor, 716M "Global crypto owners"; el intermedio, 181M "Monthly active addresses"; el menor, 40-70M "Estimated monthly active users", con la anotación "~10 million users added in the last year". Fuentes: Crypto.com, Allium y análisis de a16z crypto.

Hay 716 millones de propietarios de cripto en el mundo, pero muchos solo poseen sin transaccionar. Las direcciones activas mensuales son 181 millones, pero una persona puede controlar varias. Depurando, a16z estima entre 40 y 70 millones de usuarios activos mensuales reales, con unos 10 millones añadidos en el último año. Es una cifra honesta —da un rango amplio y explica la metodología— y modesta: estamos hablando de un universo comparable al de una red social de tamaño medio, no de adopción universal. El informe añade un matiz geográfico relevante: la actividad onchain crece más rápido en países en desarrollo, donde las stablecoins resuelven problemas concretos de acceso al dólar y de remesas.

El gran titular de 2025: el capital institucional

Si hay un cambio de régimen que el informe quiere subrayar, es la entrada del dinero institucional. La aprobación de los ETFs al contado de Bitcoin (enero de 2024) y de Ethereum abrió una puerta que en 2025 se ha cruzado de forma masiva.

Slide (a16z crypto): "Institutional capital is flowing into crypto — Bitcoin and Ethereum ETFs hold over $175 billion in onchain assets" — gráfico de barras de flujos netos semanales en USD de los ETFs de Bitcoin y Ethereum entre Mar 2024 y Sep 2025. Dos cajas destacan "Bitcoin ETF Holdings $150 billion" y "Ethereum ETF Holdings $28 billion". Nota: el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock fue el ETF más rápido en alcanzar 10.000, 25.000 y 50.000 millones en AUM. Fuentes: Dune, Financial Times.

Los números son contundentes: más de 175.000 millones de dólares en activos onchain a través de ETFs, repartidos en 150.000 millones en Bitcoin y 28.000 millones en Ethereum. El informe destaca que el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock fue el ETF más rápido de la historia en alcanzar 10.000, 25.000 y 50.000 millones de AUM. La lista de instituciones que "abrazan la cripto" que recoge a16z es un quién es quién de las finanzas globales: BlackRock, Fidelity, Visa, PayPal, Mastercard, Stripe, Robinhood, J.P. Morgan o Morgan Stanley.

A esto se suma un fenómeno nuevo y más arriesgado: las llamadas treasury companies, empresas cotizadas que acumulan cripto en su balance. El informe las cuantifica por la cuota del supply total de cada token que mantienen —en torno al 3,5% de la oferta de Bitcoin— con MicroStrategy (MSTR) a la cabeza, con unos 73.000 millones de dólares en Bitcoin. Es una moda que conviene mirar con cautela: convierte a empresas cotizadas en vehículos apalancados sobre un activo volátil.

Stablecoins: el caballo de Troya de la utilidad

Quizá el capítulo más sólido del informe sea el de las stablecoins, porque aquí el argumento deja de ser especulativo y pasa a ser de pura utilidad de pagos. Una stablecoin permite mover un dólar tokenizado en menos de un segundo y por menos de un céntimo, frente a los 3-5 días hábiles de una transferencia ACH o las comisiones del 6,65% de un servicio de remesas para 200 dólares.

Slide (a16z crypto): "Stablecoins now rival the world's largest payment networks in transaction volume" — comparación del volumen total de transacciones de los últimos 12 meses mediante círculos proporcionales. PayPal $1.7T, Visa $16T, Stablecoins $46T (Unadjusted) / $9T (Adjusted) y ACH $87T. El volumen ajustado depura la actividad inorgánica como bots. Fuentes: PayPal, Visa, Allium, Nacha.

El gráfico de volumen es elocuente: incluso en su lectura conservadora —9 billones de dólares ajustados, una cifra diseñada para depurar bots y actividad artificial— las stablecoins ya superan a PayPal (1,7 billones) y se acercan a Visa (16 billones), camino del gigante ACH (87 billones). Y hay dos datos que sostienen la tesis de adopción real. Primero, las stablecoins son ya un top 20 de tenedores de bonos del Tesoro de EE.UU. —Tether con 127.000 millones y Circle con 25.000 millones invertidos en Treasuries— por delante de países como Arabia Saudí, Corea del Sur, Israel o Alemania. Segundo, su volumen de transacciones ha empezado a desacoplarse del volumen de trading especulativo de cripto, lo que el informe interpreta como "una señal de adopción orgánica": se usan para pagar, no solo para especular. Tether y USDC dominan la oferta, con la mayor parte del volumen liquidándose sobre Ethereum y Tron.

La frontera con la inteligencia artificial

El informe dedica una sección a la convergencia entre cripto e IA, un terreno todavía emergente pero conceptualmente interesante. El argumento de a16z es que la cripto podría resolver algunos de los problemas más acuciantes de la IA.

Slide (a16z crypto): "Crypto could solve some of AI's most pressing challenges" — listado de retos de la IA emparejados con respuestas cripto, con cifras destacadas a la derecha: "17 million unique humans verified on World", "$30 trillion in purchasing power could be made or influenced by AI agents by 2030" (Gartner), "$80 trillion worldwide" en activos intangibles y "420 thousand models" en una red descentralizada. Fuentes: World, Gartner, Wipo y Gensyn.

Los problemas que enumera son reales: distinguir humanos de máquinas (con sistemas de "prueba de humanidad" que ya han verificado 17 millones de humanos únicos), dotar a los agentes de IA de un medio de pago nativo (Gartner estima que para 2030 los agentes podrían generar o influir en 30 billones de dólares de poder de compra), proteger la propiedad intelectual (80 billones de dólares en juego según el informe) y descentralizar el entrenamiento de modelos (una red que ya agrupa 420.000 modelos). Es la parte más prospectiva y, por tanto, la que más conviene leer como hipótesis y no como hecho. El propio informe reconoce, en su sección de IA, que el poder se está concentrando en muy pocas manos —OpenAI y Anthropic suman el 88% de los ingresos de las empresas "AI native", y Nvidia el 94% del mercado de GPU para centros de datos—, lo que a su juicio refuerza el argumento a favor de la descentralización. Que la solución sea precisamente la cripto es, por ahora, una apuesta, no una certeza.

La lectura de Maya

Este informe es un excelente recordatorio de una distinción que en BISSAN tenemos muy clara: analizar un fenómeno y entenderlo no es lo mismo que invertirlo para nuestros clientes. Seguimos la cripto con atención —los datos de a16z sobre stablecoins, pagos y adopción institucional son de primer nivel y describen una infraestructura que avanza—, pero BISSAN no incorpora cripto a las carteras de sus clientes. No es un prejuicio; es coherencia con nuestra metodología de gestión del riesgo del cash flow.

Tres razones lo explican. La primera es la volatilidad y la ambigüedad de comportamiento: el propio informe muestra que Bitcoin se comporta unas veces como refugio y otras como activo de riesgo, con correlaciones que cambian de signo. Un activo que no se sabe si protege o amplifica una caída es difícil de encajar en una cartera diseñada para cubrir necesidades de gasto futuras. La segunda es el sesgo del emisor: a16z es inversor del sector y su informe, por riguroso que sea en los datos, está construido para reforzar una tesis alcista; el lector prudente separa el dato de la narrativa. La tercera, y más importante, es que la utilidad real que describe el informe —stablecoins como infraestructura de pagos, tokenización, eficiencia en remesas— no requiere que el cliente especule con el activo subyacente; es perfectamente posible que esa infraestructura triunfe y que, aun así, no tenga sentido tener Bitcoin o tokens volátiles en una cartera de asesoramiento.

Dicho esto, no ignoramos lo que aquí se cuenta. Que las stablecoins ya muevan más volumen que Visa, que sean un top 20 de tenedores de Treasuries y que el dinero institucional haya entrado vía ETFs por más de 175.000 millones son hechos con implicaciones macro —sobre los pagos, sobre la demanda de deuda estadounidense, sobre la digitalización del dólar— que sí afectan, indirectamente, al entorno en el que invertimos. Por eso lo estudiamos. La distancia analítica de Maya consiste exactamente en esto: entender la cripto a fondo, sin entusiasmo ni desprecio, y mantenerla fuera de las carteras de los clientes mientras su perfil de riesgo no encaje con lo que esas carteras deben hacer, que es darles tranquilidad, no emoción.