Man AHL es la pata cuantitativa-sistemática del Man Group británico, una de las gestoras de hedge funds más grandes del mundo. Su división AHL (Adam, Harding & Lueck, fundadores en 1987) se especializa en estrategias managed futures / trend-following / systematic macro con horizonte de medio plazo. La pieza de septiembre 2025 firmada por Yash Panjabi (Client Portfolio Manager) y Giuliana Bordigoni (Director of Alpha Research) entrega una de las tesis más completas que hemos leído este año sobre por qué los mercados chinos merecen atención específica en una cartera global — y especialmente en un mundo donde la dispersión global ha aumentado y los inversores buscan diversificación real, no solo diversificación nominal.

Para BISSAN, este documento es relevante por tres razones. Primera, confirma cuantitativamente que los mercados chinos onshore (no las acciones offshore vía Hong Kong) tienen correlaciones estructuralmente bajas con el resto del mundo — un dato que muchos clientes nos preguntan y que rara vez se documenta con rigor metodológico. Segunda, describe el cambio infraestructural en el acceso a estos mercados, que ha sido sustancial. Y tercera, presenta una estrategia (trend-following China-focused) que aunque no es algo que BISSAN ofrezca directamente, ilustra una opción de implementación táctica para clientes con apetito mayor por diversificación estructural.

1. El acceso a los mercados onshore se ha multiplicado por diez

La pieza arranca con un dato infraestructural que muchos inversores europeos no conocen: el número de mercados onshore chinos disponibles para inversores extranjeros vía el programa QFII (Qualified Foreign Institutional Investors) y vías internacionalizadas ha pasado de aproximadamente 10 en 2018 a cerca de 100 en 2025.

Figure 1: Number of QFII/internationalised markets available by year, 2018-2025. Barras apiladas con dos series: Futures (azul oscuro) y Options (azul claro). Desde unos 3 mercados en 2018-2019, ~7 en 2020 y ~8 en 2021, salto a ~44 en 2022, ~46 en 2023-2024 y expansión hasta ~91 en 2025. Eje Y: Number of markets. Source: CSRC, Orient Futures Singapore. Date range: January 2018 - June 2025.

Este cambio es importante porque hasta hace una década, invertir en China desde fuera significaba esencialmente: (a) Hong Kong listed H-shares (que no son el verdadero mercado onshore); (b) ADRs USA de empresas chinas (que están sujetos a delisting risk geopolítico); (c) ETFs MSCI China que combinan H-shares + ADRs sin acceso real al A-share market. El programa QFII abre la puerta directamente al mercado onshore — que incluye no solo equity (CSI 300, STAR 50) sino también bonos soberanos, bonos corporativos, futuros sobre commodities industriales (acero, mineral de hierro, cobre, aluminio) y futuros sobre commodities agrícolas (maíz, soja, vidrio).

Para BISSAN, esto cambia el debate. Hace cinco años, la pregunta "¿cuánto China en cartera?" se respondía pragmáticamente: "lo que pase el peso del ETF MSCI Emerging Markets". Hoy, con acceso al mercado onshore via managers como Man AHL, Bridgewater (que tiene un fondo China-focused), o via funds europeos con expertise local, es posible construir exposición China selectiva y distinta del beta EM tradicional.

2. Las correlaciones lo confirman: China es realmente distinta

El segundo argumento del paper es el más cuantitativamente sólido. La matriz de correlaciones entre activos chinos onshore y sus contrapartes globales muestra niveles estructuralmente bajos.

Figure 2: Correlations of Chinese equities and bonds versus select global counterparts. Equity panel (LHS): CSI 300 vs S&P 500 = 0,35. CSI 300 vs Euro STOXX 50 = 0,36. CSI 300 vs Nikkei 225 = 0,32. CSI 300 vs MSCI World = 0,39. Correlación media CSI 300 vs resto global: 0,38 (vs 0,71 entre S&P 500 y Euro STOXX 50). Bond panel (RHS, 10Y yields): China vs USA = -0,37. China vs UK = -0,33. China vs Germany = -0,12. China vs Japan = -0,12. Correlación media: -0,21 (negativa). Fuente: Bloomberg. Date range LHS: January 2006 to August 2025. RHS: January 2011 to August 2025.

Las cifras hablan por sí mismas. La correlación media del CSI 300 (proxy del mercado A-share chino) con índices global core es 0,38. Para poner ese número en contexto: la correlación entre S&P 500 y Euro STOXX 50 es 0,71. La correlación entre S&P 500 y Nikkei 225 es 0,75. Es decir, China ofrece aproximadamente la mitad de la correlación que existe entre los mercados desarrollados entre sí. Y lo más impactante: la correlación entre yields del bono chino 10y y del bono americano 10y es -0,37 — negativa. Los bonos chinos no solo no se correlacionan con bonos USA, sino que se mueven ligeramente en dirección opuesta.

¿Por qué? La razón estructural es que el ciclo macro chino sigue dinámicas distintas. El PBoC (banco central chino) tiene su propio régimen de tipos, ajeno al Fed cycle. Las dinámicas inmobiliarias chinas (Evergrande, Country Garden) son específicas. Las restricciones de capital chino significan que los flujos internacionales no propagan inmediatamente los shocks. El gobierno chino interviene con políticas anticíclicas no coordinadas con el resto de DM. Todo esto se traduce en un mercado que es genuinamente diversificador, no solo correlated-pero-volátil como otros mercados EM.

3. Y las commodities chinas son todavía más diferenciadoras

Los datos de commodities son aún más extremos. La correlación media entre commodities chinas listadas onshore (corn, soybean, glass, coking coal, hot rolled coil, zinc, RBOB gasoline) y sus equivalentes globales (US LME/CBOT) es 0,22 — un cuarto de la correlación típica equity vs equity entre mercados desarrollados.

Figure 3: Correlations of Chinese commodities versus select global counterparts. Matriz de correlación cruzada (datos mensuales) entre commodities chinas onshore y globales: Corn, Purified Terephthalic Acid, Sugar, Coking Coal, Glass, Hot Rolled Coil, Zinc, US Natural Gas, Palladium, Coffee, RBOB Gasoline, Wheat. Correlaciones generalmente bajas o negativas (rango aprox. -0,24 a 0,47); fila Average Correlation con valores entre 0,01 y 0,22. Average Correlation global: 0,22. Date range: January 2015 to August 2025, monthly data. Fuente: Man Group database, Bloomberg.

¿Por qué los commodities chinos son tan distintos? Los autores del paper identifican tres razones. Primera, China es típicamente el consumidor marginal de la mayoría de commodities industriales — su demanda interna (no la demanda global agregada) marca los precios onshore. Cuando hay un shock de demanda doméstica china (lockdowns COVID, crisis inmobiliaria), los commodities chinos se mueven pero los globales menos. Segunda, los precios chinos están parcialmente regulados por el gobierno, con bandas de precio en algunos commodities estratégicos (cereales). Tercera, las cadenas logísticas chinas son más cerradas — el coste de transportar acero de China a USA es tan alto que los precios pueden divergir 20-30% antes de que el arbitraje cierre el spread.

Para una cartera diversificada global, esto significa que un sleeve de commodities chinas tiene capacidad real de descorrelacionar — no solo aportar volatilidad. Históricamente, los commodities globales (oil, oro, cobre, agricultura USA) se correlacionan entre sí en periodos de risk-off (correlations >0,5). Las commodities chinas no muestran ese patrón.

4. Una estrategia: trend-following sistemático con foco China

Man AHL es honesto sobre cómo monetizar este teorema de diversificación: no basta con comprar el CSI 300 cap-weighted o un ETF MSCI China. Para extraer la prima de diversificación, necesitan estrategias activas que aprovechen la dispersión. Su propuesta es trend-following sistemático China-focused — aplicar el mismo tipo de modelo cuantitativo que funcionó en commodities globales durante 1970-2020 (CTAs, managed futures) pero aplicado al universo onshore chino.

Figure 5: China Trend versus Chinese equities and SG Trend Index, March 2014 to August 2025. Curva de Representative China Trend-Following (net 2% mgmt + 20% perf): cumulative return ~280 (rebased 100). CSI 300 hedged USD: ~140. SG Trend Index: ~135. Tabla resumen: China Trend total return 187,5% / annualised 9,6% / vol 13,4% / max DD -15,7% / Sharpe 0,56 / correlation 1,00. CSI 300 hedged: 139,3% / 7,9% / 21,6% / -41,1% / 0,27 / 0,01. SG Trend Index: 61,2% / 4,2% / 11,4% / -20,7% / 0,18 / 0,25. Fuente: Man Group database, Bloomberg, Societe Generale.

Los resultados del backtest 2014-2025 son notables: 9,6% anualizado neto, vs 7,9% del CSI 300 hedged, con la mitad de volatilidad (13,4% vs 21,6%) y una fracción del max drawdown (-15,7% vs -41,1%). El Sharpe del 0,56 vs 0,27 del CSI 300 representa una mejora material en risk-adjusted return. Y la correlación de China Trend con el CSI 300 es 0,01 — es decir, este sleeve es prácticamente ortogonal al beta equity chino.

Aún más relevante para portafolios diversificados: la correlación de China Trend con el SG Trend Index (que recoge los CTAs globales) es 0,25. Esto significa que añadir un sleeve China-focused a un portfolio que ya tenga managed futures globales sigue aportando diversificación incremental — no es redundante con la asignación trend-following global.

5. Implicaciones para BISSAN

Una nota importante: BISSAN no opera trend-following sistemático. No usamos managed futures como vehículo principal. Nuestra filosofía es value long-only con horizonte largo. Sin embargo, el contenido analítico del paper de Man AHL es directamente accionable para nuestras carteras de tres formas.

Primera, valida la sobreponderación táctica a China onshore en las clases LP y Pólvora. Si la correlación es 0,38 con global, y nuestros backtest internos similares dan consistentemente 0,35-0,45, eso significa que cada 1% adicional de China onshore reduce volatility total de la cartera diversificada significativamente más de lo que reduciría 1% adicional de Europa o de USA SMID. Es matemática de covarianza pura.

Segunda, sugiere mirar más allá del MSCI Emerging Markets cap-weighted (que está dominado por Taiwan y India hoy). Los ETFs MSCI China A 50 Connect, KraneShares MSCI China A Inclusion, iShares MSCI China A o vehículos UCITS específicos A-share son alternativas razonables. Selectividad por sectores (industriales onshore, consumer staples chinos defensivos, financials regionales) es preferible al cap-weighted.

Tercera, para clientes con apetito por gestión activa específica China — y solo para ellos — managers como Man AHL, KraneShares, Matthews Asia o GAM China Active pueden tener cabida en sleeves específicos. Nunca como reemplazo de la exposición core BISSAN value, siempre como complemento ortogonal que aproveche la baja correlación documentada por este paper.

6. Riesgos a considerar

Sería incompleto no mencionar los riesgos. Primero, la regulación china puede cambiar rápida y unilateralmente — el episodio de Ant Group en 2020 o la regulación EdTech en 2021 son recordatorios de que el riesgo regulatorio es material. Segundo, las correlaciones estructurales descritas pueden cambiar si China se integra más al sistema financiero global (cosa que progresa lentamente pero progresa). Tercero, la liquidez onshore es genuinamente buena pero los costes de transacción y los limitaciones operativas de QFII pueden afectar la implementación práctica para tickets pequeños. Y cuarto, el riesgo geopolítico (Taiwan, sanciones tecnológicas USA-China) puede traducirse en haircuts brutales en momentos específicos.

Nuestra posición BISSAN sigue siendo: exposición a China en clases LP y Pólvora, pero con tamaño moderado (5-12% del NAV equity según clase), con preferencia por managers active locales más que pasivos cap-weighted, y con seguimiento trimestral de los riesgos regulatorios y geopolíticos. El paper de Man AHL refuerza este encuadre con datos cuantitativos sólidos.

Un comentario final sobre el enfoque BISSAN respecto a sleeves trend-following o systematic CTA. No tenemos exposición directa a estas estrategias en ninguna de las tres clases porque son contrarias a nuestro mandato value long-only. Pero reconocemos que en una cartera multi-manager institucional, un sleeve trend-following diversificado (idealmente con componente China-focused como propone Man AHL) puede aportar descorrelación valiosa en periodos de regime change. Para clientes con vehículo de inversión que permita esa exposición y que entiendan los costes (fees típicamente 2/20 o similar), es una decisión razonable. No es nuestro pan, pero respetamos la lógica del análisis Man AHL.